El plan de la industria petroquímica de expandir la producción de plásticos y petroquímicos es una amenaza existencial para nuestra salud y nuestro clima. El plástico está compuesto en un 99% de petróleo y es responsable de más del 12% de toda la demanda de petróleo, una cifra que se duplicará para 2050, a medida que la industria de los combustibles fósiles planea nuevas áreas de crecimiento. Si queremos proteger nuestra salud y el clima, debemos cerrar el grifo de la interminable producción de plástico.
Afortunadamente, todavía hay tiempo para lograr un ambicioso Tratado Global sobre Plásticos que incluya límites a la producción de plásticos y petroquímicos y normas que aborden las cuestiones de salud y justicia. Un Tratado Global sobre Plásticos sólido representaría una oportunidad única y nueva para limpiar nuestros océanos, proteger la salud humana, evitar el crecimiento insostenible de las emisiones de gases de efecto invernadero y concebir medios de vida alternativos y sostenibles para los trabajadores del sector de los plásticos.
En las negociaciones celebradas en Busan en diciembre, la mayoría de los países se pusieron de acuerdo sobre aspectos cruciales de un tratado y coincidieron en la necesidad de un tratado sólido. Esta sólida posición negociadora es el resultado de un inmenso esfuerzo de los grupos de la sociedad civil, que han ampliado el marco de las negociaciones, que se centraba principalmente en cuestiones como la gestión de los residuos. En cambio, los delegados del Tratado ahora entienden que los plásticos están envenenando a las personas y al planeta, y que ha llegado el momento de poner fin a esta amenaza existencial. Este avance se produjo a pesar de los cientos de cabilderos de las industrias química y de los combustibles fósiles, que superaban en número a la delegación de cualquier país individual y que lanzaron campañas de desinformación a gran escala.
La próxima reunión en Ginebra, que tendrá lugar del 5 al 14 de agosto, es una oportunidad crucial para que la sociedad civil exija responsabilidades a los líderes políticos y genere un impulso mundial para un tratado significativo. El movimiento de la sociedad civil mundial está dispuesto a bloquear los esfuerzos de la industria de los combustibles fósiles por hacer fracasar el tratado y a apoyar un acuerdo internacional que proteja la salud de las personas y el planeta.




